Una buena marinada puede transformar un ingrediente sencillo en un plato con carácter. Requiere poco trabajo, pero necesita tiempo para actuar. Por eso conviene prepararla el fin de semana, cuando hay más calma. Con una sola tanda se pueden preparar varias comidas a lo largo de la semana. Es una manera práctica de repartir el esfuerzo.
La base de casi cualquier marinada es sencilla: aceite, algo ácido, como limón o vinagre, y hierbas o especias. A partir de ahí se pueden añadir ajo, pimentón, mostaza o un poco de miel. Mezcla todo en un frasco y agítalo bien. Prueba una pequeña cantidad y ajusta la sal o la acidez. El equilibrio entre los sabores es lo más importante.
Una marinada, varios usos
Con la misma mezcla se preparan verduras al horno, legumbres aliñadas o pinchos a la plancha. Un poco de marinada sobre unas verduras troceadas les da mucho sabor antes de asarlas. También sirve para aliñar una ensalada de garbanzos o de arroz. Si se diluye con algo más de aceite, puede usarse como aliño para hojas verdes. La versatilidad es su mayor virtud.
Para guardar la marinada, usa un frasco de cristal con tapa que cierre bien. Etiquétalo con el nombre y la fecha, y guárdalo en la nevera. Antes de cada uso, agítalo, porque los ingredientes tienden a separarse. Saca solo la cantidad que necesites y vuelve a cerrar el frasco. Así el resto queda listo para otra ocasión.
También se pueden preparar dos versiones diferentes, por ejemplo, una con limón y hierbas, y otra con pimentón y ajo. Así se consiguen sabores distintos sin más esfuerzo. La primera va bien con verduras frescas y platos ligeros, la segunda con platos más intensos. Anota qué combinaciones te gustan más para repetirlas. Con el tiempo, se forma un pequeño repertorio propio.
Para un hogar pequeño, es una solución excelente. Solo se prepara una vez, y el sabor ya está listo para los días siguientes. Se gana tiempo en las noches de prisa y se evita improvisar. La cocina se vuelve más creativa, porque un mismo ingrediente puede cambiar de aspecto. Preparar la marinada un fin de semana es un pequeño gesto que ayuda toda la semana.